Hermosa Deidad de veintidos milenios,
de misterios solitarios
y colores de exótico misticismo.
Antropófago dispuesto
a formar parte del ritual de supervivencia
del que un día,
fui aprendiz del sacerdote de la región montañosa.
Imagen congelada
en un libro posmoderno al que no tengo acceso.
En el alfabeto de contenidos encriptados,
con la velocidad de un llamado.
Seguro en sus anhelos,
abrazando la vida,
aprendiendo.
Deseando se parte en algún momento,
de aquello
que en mi pecho ya no encuentro.
Con la mitad del día de distancia de por medio.
Sabio Señor,
que vuela en la distancia del ocaso
hacia el ensueño del renacimiento.
Descubriendo la transparencia de mi ser
(que pareciera no existir en tus entorno),
te vuelves frágil.
Como los ojos que protegen tu visión de lo terreno.
Y quizá,
aunque no lo deseo,
el resultado del dolor de ayer,
nos convertirá en extraños.
De nuevo.
martes, 24 de mayo de 2011
AGAIN
Queriendo volar y al lanzarme al vacío,
dándome cuenta que no tengo alas.
Viendo que no tengo lo que se necesita para crecer
Viendo que no tengo lo que se necesita para crecer
porque no se que se requiere.
sin entender la dureza del corazón de los grandes,
sin entender la dureza del corazón de los grandes,
que de tan grandes,
no miran hacia abajo
y nos pisan porque simplemente no les interesa observar.
En un encierro que no es físico si no más violento que eso.
Sin salida,
sin poder mirar el cielo
porque las paredes me oprimen
y el techo se acerca cada vez más al suelo.
Con la misma corteza que me cubre día a día.
Sin opción alguna a cambiarla.
En silencio para no provocar la ira de los dioses.
Sin identidad, sin existencia,
sin valor alguno para los demás.
De un modo más rudo que nunca,
De un modo más rudo que nunca,
sin poder dejar el horizontal.
Siendo solo una espectadora de la vida,
Siendo solo una espectadora de la vida,
de la felicidad.
CRÓNICA DE UNA COLPOSCOPÍA
Y es casi una experiencia religiosa,
sentir que resucito si me tocas…
“Experiencia Religiosa” Garcia, Chein
Hay que comenzar explicando ¿Qué Chihuahuas es una Colposcopía? Bueno, en palabras elegantes, la colposcopía es un procedimiento médico en el cual se utiliza un microscopio especial (llamado colposcopio) para examinar detenidamente el cuello uterino (la abertura del útero, o matriz). En términos profanos, es cuando te meten una cámara por la florecita para verte lugares jamás tocados por la mano del hombre. A menos, claro que haya sido tu ginecólogo o algún galán con espíritu aventurero.
De entrada, el hecho de que te lo expliquen, te da terror. Si eres mujer. Si eres hombre, te da envidia, pero la escudas en el viejo chiste de: “Pues ese doctor trabaja donde los demás se divierten”. ¡Baah! Mejor veamos el caso de las mujeres. Cuando te dicen que necesitas este tipo de exploración médica, es realmente desagradable. Obvio, a nadie en su sano juicio le gusta exponer su intimidad nomás así porque si. Tiene que existir la sospecha por parte de los profesionales de que algo no está bien, para con cara de ya qué y un gran suspiro, resignarte a pasar por esta experiencia. Y tu piensas ¿Por qué precisamente a mi? ¿Por qué no pude haber tenido, no sé... Las puntas del cabello abiertas o una uña enterrada? ¡¡Peeroo noo!! El detallito tenía que estar en tus entrañas, primer hogar de tu hija, el lugar donde se produce ese cambio gracias al cual te conviertes en una fierecilla indomable cada 28 días…
Una noche antes de la cita, no puedes dormir y como es de esperarse, el día de la cita tu llegas súper nerviosa y apenada, con lentes obscuros aunque hayas salido de casa a las 6:00 a.m. porque no quieres que nadie te vea o te reconozca. Al llegar, te encuentras con que la cita que te agendaron era a las 8:00 a.m., pero eso es un engaño, porque es a esa hora cuando recogen los carnets y las consultas empiezan hasta las 9:00 a.m. y pa acabarla de amolar, delante de ti hay 6 mujeres esperando por tener esa misma inolvidable experiencia. ¡Qué maravilla! Aunque en ese momento, pasa a segundo plano cuánto tiempo esperarás en la antesala y lo que te van a hacer dentro del consultorio. Todo porque ¡No eres la única! No importa la edad, condición social o color del cabello, TODAS tenemos la misma cara de intersección yuxtapuesta. Bueno, casi todas. Las que ya saben a lo que van porque ya cuentan con su tarjeta de cliente frecuente, la han cambiado por una de resignación. Pero ojo y este dato es MUY importante: Bajo ninguna circunstancia, te acerques a ellas buscando información o consuelo. Te prometo que para cuando terminen de platicarte lo que te van a hacer, sentirás náuseas, ganas de salir corriendo y el color de tu piel habrá cambiado de rosa chapeteado a un hermoso tono verde Me Late.
Por fin y después de 2 horas de tortuosa espera, durante las cuales terminaste el libro que llevabas, pasaste al nivel 58 del único jueguito de tu celular, limpiaste la cartera de tickets de compra y de calendarios del 2007, sale la enfermera y dice tu nombre. Y tu caminas lentamente, como condenado rumbo al cadalso. Te asomas con cautela y la dulce enfermera, acostumbrada a la misma acción desde el principio de sus servicios en la clínica (hace como 35 años), “delicada y suavemente” te empuja hacia adentro y cierra la puerta con un rápido movimiento que ni Jackie Chan, en sus mejores tiempo podría superar. Todavía no has logrado recuperar la conciencia de lo sucedido y no sabes de donde, te llega una alegría infinita. Primero, porque quien te recibe es una doctora: Cuando menos, ya no te sentirás ultrajada (o no tanto). Y segundo porque con toda la paciencia del mundo, entre ella y la enfermera, se encargan de tranquilizarte, explicándote todo el procedimiento a detalle y haciéndote ver que no pudiste caer en mejores manos que las de ella. La cama de exploración ya no te parece potro de tortura y al parecer, todo estará muy bien. Y digo al parecer porque el espejo de exploración que entra por ya-sabes-donde, está muy, Muy, MUY, MUUYY frío. Señores científicos del mundo. ¿Por qué habiendo inventado los tenis super mágicos que te adelgazan solo de verlos, no han podido inventar un aparatito para, ya no digamos calentar, ENTIBIAR esa cosa horrenda que entra sin avisar, ni presentarse?
Durante la exploración, las más aventadas se atreven a mirar la pantalla en donde puedes ver en todo su esplendor, tu intimidad. Yo lo hice, primero porque mi sueño público es el de ser actriz y no podía desperdiciar la oportunidad de verme en la pantalla chica. Pero también para ver si lograba encontrar algo que me diera indicios de si había o no problema. Y si. Encontré uno. El principal problema es que no soy ginecóloga y todo absolutamente me pareció igual. Por supuesto, para inmortalizar el momento de mi debut en tv, me tomé una foto. Que no comparto contigo porque una tiene su pudor y mostrártela rebasa los límites del buen gusto y la decencia.
Finalizando el examen y en palabras de la doctora, no se encontró ninguna lesión visible. Pero tomó muestras para que sean analizadas en el laboratorio y en 3 meses tendré los resultados y mi siguiente cita romántica con Espéculo. A ver si para entonces, ya se le quitó lo frío conmigo. Salí del consultorio más tranquila, porque sobreviví a la exploración. Pero un detalle me hizo sentir una tristeza infinita. Descubrir que la belleza interna no existe. Que soy más fea por dentro que por fuera. ¿No me crees? Te enseño la foto. Pero no te lo recomiendo a menos que quieras tener pesadillas y utilizar ansiolíticos por el resto de tus días. Como el gato, que por goloso y por comerse un plumero perfumado, pasó cada día de sus 7 vidas echándose unas plumas bien olorosas. Pero esa es otra historia…
LAS FIESTAS DE LA VILLA
Para Héctor Luis...
Corren los caballitos
los grandotes y los chiquitos...
"Los Caballitos" Francisco Gabilondo Soler
Estamos a mediados de enero y en Colima, el 50% de los habitantes está pensando que ya están a punto de empezar las "Fiestas de La Villa", como le decimos todos a lo que en realidad tiene el pomposo nombre de "Festejos Charrotaurinos de Villa de Álvarez". La otra mitad, grita con desenfreno a cuanto amigo encuentra en la calle: "¡Quihubo vale! ¿Nos vemos en la feria de la Villa?". Así es esto. Desde 1857, año en que el festejo se trasladó al Municipio de Villa de Álvarez, ya que originalmente era de Colima, se viene haciendo del mismo modo y por la misma razón: En honor al patrono de Colima: San Felipe de Jesús (Mmm... Ya entendí por que hay tanto Jelipe en el Estado) y para pedirle como un favor especial que interceda por nosotros, los pobres colimotes, para que no haya temblores como los que suelen ocurrir por estos lares. Como un dato geográfico, Colima se encuentra muy cerca de la frontera de dos placas tectónicas: la placa de cocos y la norteamericana. O sea, que tenemos temblores para rato. Para eso se hacen las fiestas de la Villa: Mas vale prevenir que lamentar.
Como parte de los festejos, anualmente se hace la construcción de una hermosa plaza de toros, llamada "La Petatera" que, apuesto y gano, es única en el mundo. Tanto, que la UNESCO la declaró Patrimonio Cultural de la Humanidad. Ahora dime: "Huuy si. Y ¿Qué tiene de especial?". Bueno, permiteme responderte con la misma ironía con la que has hecho tu pregunta. Primero, que está en Colima. Ja. Y segundo que es la única que puede ser al mismo tiempo, una de las plazas de toros mas antigüas del mundo y la mas nueva. Si, leíste bien y NO estoy tomada. Resulta que "La Petatera" está construída precísmente de ese material: Petates; además de palos, horcones y mecates. ¡Y ni un clavo se utiliza en su construcción! Tiene un diámetro de 60 m y en ella pueden entrar hsta 8 mil espectadores. Ahora pregúntame ¿Y aguanta? ¡Claaro que si! En ella, además de corridas de toros, se ofrecen jaripeos, charreadas, espectáculos y conciertos con bandas musicales: La gente brinca, baila, se mueve y menea y es mas fácil que se caiga uno que otro borracho, que la plaza de toros. Su construcción tarda aproximadamente dos meses y al terminar los festejos, pues la desarman, guardan los materiales y hasta el año entrante.
Pero las Fiestas de la Villa, no estarían completas sin las Cabalgatas. Son procesiones que se hacen desde el Centro de la Ciudad de Colima, hasta La Petatera; donde la música de diferentes bandas, los caballos y sus jinetes, el cohetero, la Reina de las Fiestas y los Mojigangos no pueden faltar. Pero vamos por partes: En camiones descubiertos, se trepan las bandas de música que con alegre son, amenizan la cabalgata con sus ritmos norteños (del norte de México, obvio). El cohetero nunca debe faltar, porque es el que anuncia el comienzo y camino que lleva la cabalgata. La Reina de las Fiestas, acompañada de personalidades del Municipio, es la encargada de abrir el evento montada en un hermoso caballo. Y hablando de caballos y sus jinetes, hace muchos años, al principio de la historia de estas fiestas, los ganaderos que prestaban sus toros para ser lidiados, eran acompañados por las autoridades municipales y sus colaboradores hasta el lugar donde se encontraba la plaza de toros. Obviamente, alegrados por el Mariachi y el Ponche de granada: Una bebida con unos grados de alcohol, que hacía mas placentero el recorrido. Actualmente, la primera cabalgata se realiza entre las 8:00 y 8:30 de la noche y las siguientes (¡¡Sii, son varias!!), a las 12:00 del día. Por supuesto, para alegría y gozo de los trabajadores del departamento de limpia de los dos municipios (Colima y Villa de Álvarez) porque, como ya sabemos, los caballos no usan pañal.
Dejé al último los Mojigangos, no porque sean los mas importantes. Si no porque esperaba que se me olvidara mencionarlos. Bueeno. Cada quien le teme a lo que le teme, ¿no?. Los Mojigangos, fueron conocidos en España como Gigantes, quienes crean un ambiente cómico-burlesco en un contexto musical. O sea pues, que estos monotes, tambien acompañan las cabalgatas bailando pero sobre todo, asustando a las nenitas como yo. A pesar de estar hechos de materiales ligeros como cartón y carrizo, su tamaño hace imposible que una sola persona los lleve danzando todo el camino, así que entre 4 hombres se van turnando para cargar a los dos Mojigangos. Porque no contentos con asustar a los niños y a las princesas, estos engendros de la cartonería, vienen siempre emparejados... En la administración municipal 1970-1973, se tomó la decisión de que los mojigangos, representaran a algun personaje de la política, arte o cultura municipal, estatal o nacional. Y ya es parte de la tradición que para la primera cabalgata, se les lleve arriba de un camión, con el rostro cubierto, hasta el momento de su develación. Muy pocas personas saben la identidad de los mojigangos de cada año y genera una gran expectación conocerla. ¿A quienes les tocará el honor de convertirse en Mojigango este 2011?
Nos guste o no, aquí vienen las Fiestas de la Villa. Si queremos ir, que bien y si no, pues tambien. Pero hay que recordar la gran tradición que tienen y que solo son un elemento dentro de la gran variedad de costumbres que tenemos en este pequeño Estado de la República Mexicana. Y cada uno de estos elementos, forma parte de nosotros, los colimenses, que somos (porque ya me nacionalicé), tradicionalistas y con nuestras costumbres bien arraigadas. Como la costumbre que tienen algunos señores de ser bien pachitos* y echarle la culpa a sus esposas. Pero esa es otra historia...
* Pachito: Chismoso.
¿TA TROMPUDA O QUERE BESO?
El sabio consejo de una madre a su hija, fue: "Una sonrisa te abrirá las puertas". Y así fue. Cuando mi pequeña tenía 6 añitos, quiso participar en el certamen "Reina de la Primavera" del preescolar donde estudiaba. Yo como madre primeriza, me asusté por no saber como era el desarrollo de la cuestión, pero como Presidenta de la Sociedad de Padres de Familia, tuve que hacer mi mejor esfuerzo. Le prometí a mi pequeña intentar las mejores tácticas de guerra para vencer a sus rivales y progenitoras incluídas, pero con la condición de que ella tenía que poner tambien de su parte. Nos fuimos juntas todas las tardes, durante casi dos meses, vendiendo de oficina en oficina lapicitos, libretitas, angelitos de fieltro; todo lo que pudiera ser original y fácilmente vendible. Pero lo que nos ayudó aún mas (Si. Dije NOS. Ultimadamente, si ella ganaba, yo recibiría el puesto nada rechazable de Reina Madre ¿no?), fue el Sabio Consejo del que te platiqué arriba: "Una Sonrisa te abrirá las puertas". Al seguirlo, no solo ganó autoconfianza por la forma en que reaccionaba la gente ante su seguridad al pararse frente a un adulto desconocido y con una gran sonrisa en la boca decir: "Hola. Quiero ser Reina de la Primavera. ¿Me ayudas?", si no que también aprendió el poder que tiene una simple sonrisa. Aun hoy, después de 3 años, utiliza esa táctica con su papi. Cuando mi Romeo le pide amablemente y por favor (porque ahora les debes pedir a los niños, porque si les das una orden, los traumas y violas sus derechos), que recoja sus muñecos de peluche del piso de su cuarto, la pequeña tirana sonríe y con ojos pispiretos le dice a su progenitor: "¿Me ayudas, papito?". Y papito, termina haciéndolo por ella y yo siento crecer mi vesícula a pasos agigantados.
El día de ayer, fui a conocer Manzanillo. Si, es una vergüenza haberlo hecho apenas, después de 8 años de vivir aquí, lo acepto, pero ese no es el punto. La cuestión es que, hablando de sonrisas, debo decir con tristeza que ni en la central de autobuses de Colima ni en la de Manzanillo, tienen como requerimiento especial para la gente que da atención al público que sonría: Las señoritas de taquilla de cierta linea de autobuses (que es de PRIMERA y te da un servicio PLUS), te reciben como si te estuvieran haciendo el favor de dejarte viajar en su camioncito.¿ Y qué decir de las asistentes que te reciben el boleto y te dan tu lunch? ¡¡Señor del Cielo y de la Tierra!! Lo único que quieren es que te quites de enfrente de ellas y hacen las cosas rápido, mal hechas y de mal modo.
¿Hablamos de los Servicios de Salud Gubernamentales? La escuela que capacita a las asistentes que te reciben en los consultorios, seguramente tiene una materia obligatoria llamada "Jetas al Enfermo" o algo parecido. O sea, no estoy pidiendo que te reciban como si fueras Paris Hilton, pero POR FAVOR, créeme que solo un minúsculo grupo de la población mexicana, asiste a estos Servicios de Salud por masoquismo... Obviamente, si vas al Seguro Social, es porque te sientes mal, no tienes dinero para pagar un Servicio Médico particular y sus medicinas y necesitas comprobar a tu jefe que en verdad estas enfermo y en verdad fuiste al doctor...
Y aún las transnacionales tienen ciertas deficiencias en este sentido. En una ocasión, en un restaurante de comida rápida, propiedad del Viejo Mc Donald una de las chiquillas (porque no creo que tuviera mas de 19 años) del mostrador, me mostró la otra cara de la publicidad esa de la sonrisa... Sin siquiera dignarse a verme, me tomó la orden sin ganas, casi con asco tomó el billete que le extendí y obviamente. NO sonrió. No supe si fue porque mi color de piel es más oscuro que el de ella, porque yo no iba vestida como lo dicta la moda o por ambas dos al unísono y al mismo tiempo. El caso es que, antes de lastimar la susceptibilidad de la chamaca, le pregunté: ¿Estás enferma, te sientes mal o estás enojada? Ella, obviamente se "sacó de onda" y me contestó que no. Entonces, habiéndome cerciorado de que no tenía ningún problema físico, metal o emocional, pues me enchilé. O sea que me enojé y le dije: "Pues entonces no hay razón para que no sonrías y no des un trato amable al cliente".
Ok. Ahora tu vas a decir que todos tenemos derecho a un mal día o un mal momento y que debí ser tolerante. Bueno, déjame decirte que ¡¡Estas maal!! Mi trabajo, me pide ser amable con cada persona que llega al Museo. A ellos no les importa si me duele un callo o si no tengo pasra pagar la renta de mi casa y por esa razón están sacando mis cosas de ella mientras yo les atiendo. Porque para eso estoy. Mi deber, es ser atenta, cortés, ofrecer toda la información que me soliciten y sobre todo: Sonreir. Mi lema es: "Sonríe al visitante como si fuera el primero del día". Como si estuviera recién bañada, maquillada y peinada. Fresquecita. Sin importar si la persona que estaba antes, me trató con la punta del pie. Me tomo un segundo para voltear a la pared, suspiro y regreso a la posición de bienvenida. Sonrío para recibir al siguiente visitante. Y creeme, que esa actitud hace una gran diferencia en mi día y en el de las personas que van al Museo. Hace mas feliz mi vida y mucho mas placentero mi trabajo. Y la gente se va con la sensación de ser especial. Cada uno lo somos y cada uno merecemos ese trato sin importar nuestra condición social, económica o cultural.
Somos un Estado con gran afluencia de turismo. Y si queremos conservar su afluencia, debemos tener actitud de servicio. Por eso, haré una petición al Secretario de Salud del Estado, para que en conjunto con el de Turismo, realice masivamente y con caracter de urgente, operaciones de cosmética facial a todos los empleados de Gobierno para cambiar las caras de odio, por alegres sonrisas. Como la que quedó en la cara de Peter Seller (según el mito urbano), al momento de su muerte. Pero esa es otra historia...
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