Tengo exceso de amor.
Y no me permite conciliar el sueño.
Pienso en el, en sus manos.
Todo el tiempo pienso en sus ojos de cielo.
Por todos lados le veo,
en los árboles y el río,
en los edificios de la ciudad,
en las estrellas que cobijan mis noches.
Y por eso es que no duermo.
Para no dejar de verlo...
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