Prefiero tu piel de dulce aroma,
a la soledad de mi habitación obscura en el pasado reciente.
Porque en ese cuarto de paredes sin amor,
jamás encontraré tu hermoso ser.
Tu luminosa presencia.
Aquella que me da vida
y me permite continuar
a pesar de que no existen razones aparentes para hacerlo.
lunes, 10 de septiembre de 2012
domingo, 9 de septiembre de 2012
BESA
Besa mi cuerpo.
Recórrelo centímetro a centímetro.
Inúndalo con tu olor.
Ese dulce aroma que me hace agradecer el haber nacido.
Dame vida,
hazme sentir que vale la pena continuar.
Toma todo de mi, dame todo de ti.
Crea un nuevo ser que sea mitad tu y mitad yo
mientras me acarician tus manos
y al final de todo,
besame otra vez.
Recórrelo centímetro a centímetro.
Inúndalo con tu olor.
Ese dulce aroma que me hace agradecer el haber nacido.
Dame vida,
hazme sentir que vale la pena continuar.
Toma todo de mi, dame todo de ti.
Crea un nuevo ser que sea mitad tu y mitad yo
mientras me acarician tus manos
y al final de todo,
besame otra vez.
sábado, 8 de septiembre de 2012
DESPEDIDA
Aprenderé a no sentirte cerca mío.
A no extrañar tus besos
y sobre todo,
al olvido.
Olvidaré que fuiste algo en mi vida,
aunque me duelas.
Aunque quiera preservarme en tu serena existencia.
Existiré a pesar de ti y de lo que somos.
Amores infinitos que en la distancia y el destierro,
formaron uno solo hace tiempo,
en un seco aunque dulce verano.
En cinco días que fueron de ensueño.
A no extrañar tus besos
y sobre todo,
al olvido.
Olvidaré que fuiste algo en mi vida,
aunque me duelas.
Aunque quiera preservarme en tu serena existencia.
Existiré a pesar de ti y de lo que somos.
Amores infinitos que en la distancia y el destierro,
formaron uno solo hace tiempo,
en un seco aunque dulce verano.
En cinco días que fueron de ensueño.
viernes, 7 de septiembre de 2012
SU NOMBRE
Lo conocí en un mundo extraño, diferente, el de las primarias nocturnas. Digamos que él era Juan y que por cualquier motivo, no estudió, ni aprendió jamás a leer ni a escribir. Ninguna persona o la necesidad de conseguir un mejor trabajo lo habían convencido antes. Y grandioso fue el día en que pudo leer, por fin, el nombre de aquel milagro del amor a quien Juan quiso llamar Azul Rubí. Su hija.
miércoles, 5 de septiembre de 2012
AMANECER
Cuando llega la mañana
y te alejas de mi como cada día,
tu aroma a madera seca
se queda en esta habitación de suaves paredes blancas.
Y me hacen ver que,
aunque estoy loca,
Existes. No solo en mis sueños. También en el desvelo de las sabanas
que cubren nuestra desnudez por las noches.
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