Tengo exceso de amor.
Y no me permite conciliar el sueño.
Pienso en el, en sus manos.
Todo el tiempo pienso en sus ojos de cielo.
Por todos lados le veo,
en los árboles y el río,
en los edificios de la ciudad,
en las estrellas que cobijan mis noches.
Y por eso es que no duermo.
Para no dejar de verlo...
jueves, 2 de febrero de 2012
ADIOS 29/11/10
Tus extraños juegos que no respetan los límites de lo que es y lo que debe ser.
Un golpe, probablemente más cercano al ego que al corazón.
Entorpeces mi crecimiento, quieres conservar a la niña pequeña que conociste
La joven de la gran ciudad que se comportó como si viviera en el campo,
La que creyó por siempre tus palabras que, de tan huecas, hacían eco una tras otra,
hasta convertirse en un rumor de sonidos vacíos, intentos vanos de parecer superior.
Envuelta en tus mentiras, creí hacer algo mal, para ser tratada así.
Una vez más, según tú, la culpa fue mía.
De nuevo inventaste despierto, los sueños que no eres capaz de tener dormido.
Mal practicaste el finísimo arte de la seducción.
Y después de 17 años en esta torcida farsa de amor, en que estamos envueltos tú y yo,
Hay una parte de ti, que no has logrado hacer sobrevivir:
La dignidad.
Un golpe, probablemente más cercano al ego que al corazón.
Entorpeces mi crecimiento, quieres conservar a la niña pequeña que conociste
La joven de la gran ciudad que se comportó como si viviera en el campo,
La que creyó por siempre tus palabras que, de tan huecas, hacían eco una tras otra,
hasta convertirse en un rumor de sonidos vacíos, intentos vanos de parecer superior.
Envuelta en tus mentiras, creí hacer algo mal, para ser tratada así.
Una vez más, según tú, la culpa fue mía.
De nuevo inventaste despierto, los sueños que no eres capaz de tener dormido.
Mal practicaste el finísimo arte de la seducción.
Y después de 17 años en esta torcida farsa de amor, en que estamos envueltos tú y yo,
Hay una parte de ti, que no has logrado hacer sobrevivir:
La dignidad.
martes, 27 de diciembre de 2011
TUS LABIOS
Tus labios que contagian erotismo infinito.
Viajeros que paran a cada segundo, centímetro a centímetro.
Exploradores de mis rincones secretos.
Píldora que calma el ardor de mis entrañas.
Sueño esperado unos días solamente.
Permitido, deseado...
El sitio anhelado.
Con suavidad y forma ideal.
Y su ph, afrodisíaco natural.
Lugar en el que quiero
al 95 llegar.
Viajeros que paran a cada segundo, centímetro a centímetro.
Exploradores de mis rincones secretos.
Píldora que calma el ardor de mis entrañas.
Sueño esperado unos días solamente.
Permitido, deseado...
El sitio anhelado.
Con suavidad y forma ideal.
Y su ph, afrodisíaco natural.
Lugar en el que quiero
al 95 llegar.
Nunca me saciaré de ti.
dulce chocolate que derrite mi piel.
dulce chocolate que derrite mi piel.
jueves, 8 de diciembre de 2011
NAVIDAD SIN TI
Querido mío:
No sabía cómo empezar. Me costó algo de trabajo porque muy en mi interior, no quiero hacer lo que voy a hacer. Pero después de mucho pensarlo, he tomado la que es una muy difícil decisión. Y aunque estoy convencida de que es algo necesario, no puedo negarte que me duele.
Buscando de qué forma decir “ya no te quiero en mi vida”, me topé con una canción maravillosa. Dice algo así: “Diciembre me gustó pa que te vayas… Qué sea tu cruel adiós… Mi navidad”. Lo consideré una especie de presagio, una señal de que estoy haciendo lo correcto. Así que aquí voy.
Ha sido tanto tiempo de estar juntos, tantas cosas que hemos pasado, siempre conmigo, acompañándome en las buenas y en las malas, que podría parecer injusta y hasta ingrata por ya no querer que sigas a mi lado. Pero, ¿sabes? Últimamente ya no me siento cómoda contigo. Me haces daño. Lo que al principio pudo parecer amor, poco a poco se transformó en adicción.
Recuerdo el día que te conocí. Fue también una Navidad, ¡Pero de hace tanto! Tenías ya tiempo coqueteándome, queriendo que me acercara a ti. Yo te veía con miedo, por lo que me habían contado que me podrías hacer o me podría pasar si me enganchaba contigo. Pero no me importó así que decidí hacerlo esa misma Noche Buena. Era tan joven. Te acerqué a mis labios y subí al cielo. No comprendí por qué todos me advertían que no eras bueno. Si. Al principio me escondía para poder estar contigo. Mi mamá puso el grito en el cielo cuando supo de ti y de mi. Pero poco a poco, ya no fuimos tan socialmente mal vistos.
A todos lados andábamos juntos. Éramos parte el uno del otro. Te agradezco que me ayudaras a escribir los poemas de medianoche. Aquellos en los que hacía falta una palabra y gracias a tu presencia a mi lado, pude lograr concentrarme y encontrarla.
¿Cómo es posible que si tanto te amo, quiera que te alejes de mi? Simple. Ya no me dejas respirar a gusto. Me ahogas. No soy libre, dependo de ti. Y ese no fue el trato. El pacto fue pasarla bien juntos, sin complicaciones. Pero las cosas se salieron de control. Buscarte a medianoche con esta ansiedad que me hace temblar y sudar frío; que seas lo primero que deseo tener cuando despierto por las mañanas, no es sano.
Ya no me dejas salir a caminar, ya no puedo ir contigo a restaurantes, has hecho que mi cuerpo cambie. Incluso mi piel se ha manchado por la ansiedad que me provocas. Y también están todas esas otras cosas que no me dejas hacer. Cómo en las navidades, en que prefiero salirme de la celebración para estar contigo, mientras mi familia abre los regalos, feliz de que no estés presente, porque nadie te soporta…
Por eso este año ya no quiero que sea igual. No pienso continuar del mismo modo. En navidad te conocí y en navidad te quiero decir adiós. Por amor a los demás, pero sobre todo, por amor a mi. De eso se tratan estas fechas, ¿no? De dar amor, de conseguir la paz que no se ha logrado durante el año, de ser mejores. Y contigo ya no lo soy. Ya no quiero esta relación enfermiza, ya no quiero que me hagas sentir mal, ya no quiero que me hagas sufrir.
Te quiero decir adiós. No cómo un hasta luego, si no cómo un adiós definitivo. Quiero que entiendas que aunque me busques o quieras regresar a mi lado, ya no hay vuelta atrás. Que no puedo seguir.
Después de 20 consecutivas, será mi primera navidad sin ti. Así que disfrutemos este 23 de diciembre, que es nuestro último día, nuestra última vez. Porque a partir de mañana, ya no estarás aquí. Me encantas, pero por amor, por salud y por vida, ya no puedes ser parte de mi. Así que adiós, cigarro. Tu serás el último que fume.
jueves, 17 de noviembre de 2011
SOY
Emprendo un viaje
que no tiene forma de desdecirse,
de deshacerse.
Porque no es de humanos volver atrás
y caer del mismo modo
qué tanto daño me hizo ayer.
Arremeto contra la vida,
la tomo por la fuerza.
La hago mía.
Soy libre.
que no tiene forma de desdecirse,
de deshacerse.
Porque no es de humanos volver atrás
y caer del mismo modo
qué tanto daño me hizo ayer.
Arremeto contra la vida,
la tomo por la fuerza.
La hago mía.
Soy libre.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)