jueves, 25 de agosto de 2011

LIMÓN Y COCO RALLADO

Corrí escaleras arriba
para llegar al encuentro del amor verdadero.
Aquel que te alimenta y convierte
lo mismo en un ser angélico que bendice el día a día,
que en un demonio de furia incontenible.

Y sin esperar una reacción,
me besaste con esos labios dulces,
de sabor a limón relleno de coco rallado.

Y me cubriste con un abrazo tierno y fuerte, amoroso y blanco.

Al cabo de unas horas, preguntaste ¿A que sabe tu sexo?
Yo solo pude responderte:
Dicen que sabe a mar. A atardecer en la playa.

Pero no te fue posible,
con tus labios de limón y coco rallado,
probar el sexo que fue hecho hace 38 años
exclusivamente pensando en ti.

Así que con un mundo de por medio,
sólo quedó responder a tus deseos cómo un animal sumiso
y entre sábanas prestadas
dejarte arremeter en mis entrañas…

3 comentarios:

Eduardo Gomez P. dijo...

O_O...loading..... loading....loading...... O_O OMG!!!

dalton dijo...

¡Fabuloso! ¿Cuándo fue escrito? Besos

HÉCTOR RIVERO dijo...

Unusual, único y delicioso leerte. Besitos de coco.