miércoles, 2 de septiembre de 2015

LUJURIA POR ENCARGO

Para Alexander
A ojos cerrados,
siento tus labios rozar mi espalda,
mientras tus dedos juegan a erizar mi piel.

Mi sexo se abre a tu lanza que,
después de humedecerla,
irrumpe en el con lentos y suaves movimiento.

Candencia, baile.
Que me hace gemir solo para ti.
Para ambos.
El mejor placer es el que se procura escondidos.
A dos voces.

Tus besos continúan,
tus caricias.
La sinfonía de nuestro encuentro
me hace girar
y perder el sentido de cualquier cosa
que no sean tus embestidas.

Y llega el ansiado momento
en que me comprimo hasta ser un punto,
e inmediatamente exploto contigo
y siento tus jugos
y tus gemidos, mezclándose con los míos.