lunes, 17 de enero de 2011

CONJURO DEL SUEÑO DE AMOR

Hace muchos años, en un país muy cercano, vivía una hermosa princesa que un día, sin esperarlo ni creerlo, se enamoró. El objeto de su amor, era un príncipe de otro reino, que solía mostrar muy poco de sí, pero aún de ese modo, ella lo amó por su loca cordura. Por sus ansias de seguir aún después de haber caído. Por su risa y su voz. Dulce melodía que la acompañaba unos minutos al día, cuando el conjuro mágico del sueño de amor, encontraba la combinación perfecta de números. Y era en esos breves instantes, en los que la hermosa princesa y el príncipe de otro reino, se unían tanto que se convertían en uno.

Y sucedió que, aceptando ella el destino que les separaba, decidió cerrar sus ojos a nadie que no fuese su príncipe. Habría dado la vida por el, si se lo hubieran requerido. O luchado con quien fuera para ganar tiempo y poder estar, tan solo, un minuto con su amor.

Un día, en el bosque de la cotidianeidad, el príncipe fue envuelto por la neblina del deber. Y la princesa enloqueció porque el lazo que los unía, la conexión que le daba vida, se rompió. En vano buscó, en vano intentó encontrarlo, conjurando, prometiendo, rogando por un segundo mas de la voz de su amor. El príncipe no apareció.

Ahora la princesa deambula por la vida envuelta en su terrible pesadilla de doloroso amor. Y sigue esperando que el día de reunir sus corazones llegue pronto. Para que, con una caricia, su príncipe termine de una vez con el hechizo de la separación.

3 comentarios:

HÉCTOR RIVERO dijo...

No debe la princesa cortarse las alas...
El loco. Ella loca. Los dos cada vez peores; hora los dos lo tienen claro: son almas gemelas, pero no están destinados a estar juntos. Ellos no comerán perdices al final del cuento, no envejecerán juntos, ni mirarán a su descendencia con orgullo. Son almas gemelas, pero llevan caminos separados. El amor siempre es es el amor.SUGERENCIA: cambiale el título.

Jonathan dijo...

El titulo se escucha impactante aunque, yo le hubiera puesto "La voz perdida", que es la misma que nunca mas ha vuelto a encontrar, pero la historia me gusta, tambien me gustaria que alargaras el cuento. ¿si la pincesa muriera talvez los dos estuvieran en el mismo mundo?

Gerardo Andersen dijo...

No, hermosa. De nuevo el desamor. Presente en tu vida, aunque deseo que solo en tu pasado.